lunes, 28 de julio de 2014

Clases de dibujo y pintura

Acerca del atelier, una vez más

Cómo los post se suceden unos a otros, información importante va quedando perdida en la maraña electrónica. De modo que aquí vuelvo a poner un post para comentar en qué anda la cosa últimamente en el atelier


El taller se encuentra en funcionamiento desde el 2007. El leit motiv que motorizaba el trabajo giraba en torno a algo que venía observando con rotunda consistencia: más allá de facilidades naturales, todo el mundo puede aprender a dibujar. Una concepción abarcadora y poco elitista que ha dado muy buenos resultados y no pocas satisfacciones.


Con el tiempo, y en la medida de las posibilidades, fuí subiendo la exigencia del taller. Es decir, se trataba de venir para aprender técnicas clásicas, aunque algunas de ellas nos exigieran atravesar instancias que a primera vista pudieran resultar "aburridas". Había que trabajar, en otras palabras. 

Por supuesto, eso no es para todo el mundo. No todos están buscando ese modo de relacionarse con el dibujo y la pintura, y está muy bien que así sea. Hay espacios más adecuados para cada necesidad. 

¿A que viene toda esta perorata? Viene a señalar y resignificar el trabajo de este espacio, el espacio del atelier. Todo el mundo puede aprender a dibujar y a pintar, sí. Pero hay una condición: se necesita compromiso. Y al menos durante el recorrido, confianza en el proceso. Por supuesto, esa confianza no se puede pedir o demandar, hay que construirla. Con lo que hacen los compañeros, con lo que hace quien enseña, con la palpación de los progresos. 

El trabajo que apunto a realizar en el taller es de transmisión, entrenamiento y fortalecimiento de técnicas y recursos de la pintura clásica que considero no circulan lo suficiente. Me interesa el espacio para dinamizar el surgimiento de pintores que recuperen estas técnicas académicas para utilizarlas en los escenarios que les plazca. ¿Es también un espacio de hobby, recreativo? Si, también lo es, siempre que se tome en serio. Pero supongo que habrá talleres más apropiados si lo que busco es una dispersión o una terapia o encontrarme a mi mismo, sin que eso sea peyorativo en absoluto. Metas distintas, espacios distintos, nada más.

Entonces... ¿cuál es la propuesta?

La propuesta del espacio es trabajar técnicas de dibujo y pintura de tradición académica, clásica y realista. Momento. ¿Académico qué? ¿Qué es eso o con qué se come? Básicamente, se trata del dibujo y la pintura entendido a la manera clásica, que desde Van Eyck hasta Bouguereau, busca establecer ese diálogo entre la ilusión de lo real (ya sea desde la óptica o desde la construcción) y la expresión de ideales trascendentes. Se trata de conocer los materiales y saber qué hacer con ellos. 

En esta tradición, el dibujo -injustamente relegado durante el siglo XX- es de suprema importancia. Construye y sostiene la pintura; es, como decía Ingres, la línea, el plano, la forma interna y el modelado... poco queda despues de eso!

¿Cómo trabajamos?
En el taller buscamos trabajar tres aspectos del dibujo: materiales, perceptivos y conceptuales. El primer punto implica simplemente el dominio de los materiales: una suerte de gimnasia y reconocimiento que nos dirá como se comportan los mismos y cómo usarlo en cada instancia. Qué podemos pedirle a qué.

En el segundo punto, lo que buscamos es entrenar las habilidades perceptuales que todos tenemos pero que generalmente se hayan relegadas, bloqueadas o desplazadas por la supremacía del lenguaje simbólico; esto es, aquellos famosos simbolitos que poblaron nuestra infancia: simbolito de nube, simbolito de casa, simbolito de mamá, de papá, de persona, de perro, etc. En general estos símbolos se interponen entre nuestra mirada y los objetos, ayudando más bien poco al crecimiento del dibujo. De lo que se trata, entonces, es de sensibilizar la mirada a la espacialidad, a los contornos, ángulosespacios positivos y negativosproporcionesluces y sombras, etc

Por último, trabajamos los aspectos conceptuales o constructivos. Estos nos ayudan a que nuestra mirada se vuelva una mirada informada: que sepa qué buscar, que entienda -a un nivel constructivo- lo que tiene adelante o lo que imagina. Este entendimiento habilita a que los dibujos o pinturas pasen a otro nivel, mucho más rico y complejo. Estructura, morfología, anatomía, óptica y perspectiva son algunas de las dimensiones que éste aspecto incluye.

Cuando nos sintamos cómodos con el dibujo, del cual uno nunca deja de aprender, comenzamos a pintar. Pasamos a otro material; reconocimiento entonces de este nuevo mundo, de óleos, diluyentes, soportes y pinceles. Las herramientas conceptuales, sin embargo, son similares. A ellas se les agregará la teoría del color.

Eugene Delacroix dijo una vez: Lo que inspira a los hombres de genio, aquello que los mueve en su trabajo, no es la búsqueda de nuevas ideas, sino la certeza, la obsesión de saber que lo que ha sido dicho, aún no es suficiente. 

Por eso creo, si es que hace falta defenderlo, que pintar a nuestros semejantes, oh seres humanos!, es algo que nunca, nunca será agotado. Y en eso me gustaría que pongamos nuestros esfuerzos.

Salú.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Trabajos del último año

Mucho tiempo sin una actualización! Les dejo una selección de trabajos del año. Como toda selección, es un poco arbitraria.

Pintura en oleo a partir de retrato del discipulo de Rembrandt Govert Flick. Trabajo de Ruben Massa

Estudio anatómico de Ruben Massa

Oleo sobre tela. Versiòn de Gerome. Trabajo de Rosa Fernandez

Detalle. Versiòn de Rubens. Trabajo de Ariel Sternberg


Versiòn de Rubens. Trabajo de Ariel Sternberg


Estudio del natural. Trabajo en lapiz de Matias Reus

Claroscuro de Camila Pauletich

Oleo monocromo. Trabajo de Julia Gargiulo

Estudio de Ingres. Color sobre grisalla. Oleo sobre tela. Trabajo de Ezequiel Crespo

Claroscuro de Araceli Chiodi

Estudio de Alex Haskel a partir de dibujo de Kennyon Cox

Estudio anatomico de Alex Haskel a partir de dibujo de KC

Dibujo de Julia Gargiulo

Versión de Batoni. Oleo sobre tela. Trabajo de Rocio Rodriguez


Dibujo del natural de Alex Haskel


Autoretrato frente al espejo. Delfina Liderjover

Claroscuro a partir de yeso. Trabajo de Alex Haskel

Del natural. Dibujo de Matias Reus

Del natural. Dibujo de Ezequiel Crespo

Del natural. Dibujo de Alex Haskel

Del natural. Pintura en acrilico de Vero Soler

Monocromo de Ricardo Segretin. Oleo sobre tela.


Oleo sobre tela. Trabajo de Cecilia Echaide.

Estudios anatomico.morfologicos de Ale Ferreyra

Estudios de Ale Ferreyra

Estudios de Ale Ferreyra
Versión de Caravaggio. Trabajo de Ariel Sternberg. Oleo sobre tela.

Detalle. Oleo sobre tela. Trabajo de Ariel Sternberg

Estudio de Caravaggio. Trabajo en proceso de Nico Avila. Oleo sobre tela.


Versiòn de Ingres. Trabajo de Maru Mayorga

Versión de Mengs. Trabajo de Julia Gargiulo

Version de Anker. Trabajo de Monica Belogorsky


viernes, 5 de abril de 2013

Trabajos 2013

Vero Soler

Tercer monocromo. Trabajo a partir de Gericault
Cecilia Echaide


Segundo monocromo de Ariel Sternberg
A partir de yeso de mano

María Mayorga

Magui Girard

Rocio Rodriguez

Ayelen Ibarra Berardi

Natalia Monserrat

Julia Gargiulo

Segundo monocromo de Ine Casadei.

Ruben Massa

Miguel Bruno

Rosa Fernandez

miércoles, 18 de julio de 2012

Virajes

Trabajo en proceso de Sil Cantoli.
Mastercopy de Bouguereau
El taller se encuentra en funcionamiento desde el 2007. El leit motiv que motorizaba el trabajo estaba dado en algo que venía observando con rotunda consistencia: más allá de facilidades naturales, todo el mundo puede aprender a dibujar. Una concepción abarcadora y poco elitista que ha dado muy buenos resultados y no pocas satisfacciones.

Con el tiempo, y en la medida de las posibilidades, fuí subiendo la exigencia del taller. Es decir, se trataba de venir para aprender técnicas clásicas, aunque algunas de ellas nos exigieran atravesar instancias que a primera vista pudieran resultar "aburridas". Había que trabajar, en otras palabras.

Por supuesto, eso no es para todo el mundo. No todos están buscando ese modo de relacionarse con el dibujo y la pintura, y está muy bien que así sea. Hay espacios más adecuados para cada necesidad.

Es así que me topé en esas épocas con algunos (pocos, por suerte) "no quiero", "uhhhh, ¿eso tengo que hacer?", "no entiendo para qué me sirve", "esto ya lo se hacer", etcéteras, cosas que están muy bien, es un taller y no una dictadura totalitaria, y no tengo respuestas para todo (oh, mal que me pese). Por otro lado, y no menos cierto ni menos importante, si lo que está delante no motiva a la persona, poco podrá aprender de la experiencia. Se trata de encontrar el punto justo. Pavada de problema.

Por alguna razón, el tiempo fue dándome la razón en algunas cosas (y cuestionando otras, pero hoy estoy en un día más acorde con las razones) y algunas de las personas de mayor resistencia notaron que capaz sí necesitaban hacer esas cosas que habían obviado. Cuando uno descubre por sí mismo que no está alcanzando algo que desea, y que necesita pasar por aquello que etiquetó de "aburrido" para fortalecerse, la motivación se ha disparado sola. Gran momento.

¿A que viene toda esta perorata? Viene a señalar y resignificar el trabajo de este espacio, el espacio del atelier. Todo el mundo puede aprender a dibujar y a pintar, sí. Pero hay una condición: se necesita compromiso. Y al menos durante el recorrido, confianza en el proceso.
Por supuesto, esa confianza no se puede pedir o demandar, hay que construirla. Con lo que hacen los compañeros, con lo que hace quien enseña, con la palpación de los progresos.

El trabajo que apunto a realizar en el taller es de transmisión, entrenamiento y fortalecimiento de técnicas y recursos de la pintura clásica que considero no circulan lo suficiente. Me interesa el espacio para dinamizar el surgimiento de pintores que recuperen estas técnicas académicas para utilizarlas en los escenarios que les plazca. ¿Es también un espacio de hobby, recreativo? Si, también lo es, siempre que se tome en serio. Pero supongo que habrá talleres más apropiados si lo que busco es una dispersión o una terapia o encontrarme a mi mismo, sin que eso sea peyorativo en absoluto. Metas distintas, espacios distintos, nada más.

Entonces... ¿cuál es la propuesta?

La propuesta del espacio es trabajar técnicas de dibujo y pintura de tradición académica, clásica y realista. Momento. ¿Académico qué? ¿Qué es eso o con qué se come? Básicamente, se trata del dibujo y la pintura entendido a la manera clásica, que desde Van Eyck hasta Bouguereau, busca establecer ese diálogo entre la ilusión de lo real (ya sea desde la óptica o desde la construcción) y la expresión de ideales trascendentes. Se trata de conocer los materiales y saber qué hacer con ellos.

En esta tradición, el dibujo -injustamente relegado durante el siglo XX- es de suprema importancia. Construye y sostiene la pintura; es, como decía Ingres, la línea, el plano, la forma interna y el modelado... poco queda despues de eso!

¿Cómo trabajamos?
En el taller buscamos trabajar tres aspectos del dibujo: materiales, perceptivos y conceptuales. El primer punto implica simplemente el dominio de los materiales: una suerte de gimnasia y reconocimiento que nos dirá como se comportan los mismos y cómo usarlo en cada instancia. Qué podemos pedirle a qué.

En el segundo punto, lo que buscamos es entrenar las habilidades perceptuales que todos tenemos pero que generalmente se hayan relegadas, bloqueadas o desplazadas por la supremacía del lenguaje simbólico; esto es, aquellos famosos simbolitos que poblaron nuestra infancia: simbolito de nube, simbolito de casa, simbolito de mamá, de papá, de persona, de perro, etc. En general estos símbolos se interponen entre nuestra mirada y los objetos, ayudando más bien poco al crecimiento del dibujo. De lo que se trata, entonces, es de sensibilizar la mirada a contornos, ángulos, espacios positivos y negativos, proporciones, luces y sombras, etc

Por último, trabajamos los aspectos conceptuales. Estos nos ayudan a que nuestra mirada se vuelva una mirada informada: que sepa qué buscar, que entienda -a un nivel constructivo- lo que tiene adelante o lo que imagina. Este entendimiento habilita a que los dibujos o pinturas pasen a otro nivel, mucho más rico y complejo. Más concretamente, las herramientas que trabajaremos bajo este apartado son las siguientes: estructura, anatomía, óptica y perspectiva.

Cuando nos sintamos cómodos con el dibujo, del cual uno nunca deja de aprender, comenzamos a pintar. Pasamos a otro material; reconocimiento entonces de este nuevo mundo, de óleos, diluyentes, soportes y pinceles. Las herramientas conceptuales, sin embargo, son similares. A ellas se les agregará la teoría del color.

Eugene Delacroix dijo una vez: Lo que inspira a los hombres de genio, aquello que los mueve en su trabajo, no es la búsqueda de nuevas ideas, sino la certeza, la obsesión de saber que lo que ha sido dicho, aún no es suficiente.

Por eso creo, si es que hace falta defenderlo, que pintar a nuestros semejantes, oh seres humanos!, es algo que nunca, nunca será agotado. Y en eso me gustaría que pongamos nuestros esfuerzos.

Salú.

martes, 12 de junio de 2012

Trabajos destacados de este primer semestre

Aquí, algunos trabajos realizados en el taller en lo que va del primer semestre del año. Mucho tiempo sin actualizar, muchos trabajos que mostrar!

Detalle
Trabajo en proceso de Silvia Cantoli. Óleo sobre tela.
Copia de Bouguereau.

Trabajo de Euge Liberati

Trabajo de Euge Liberati. Tinta china sobre papel


Trabajo de Flor De Giovanni. Óleo sobre tela.

Trabajo de Julia Gargiulo. Segundo monocromo.
Óleo sobre tela.

Trabajo de Maru Mayorga. Segundo monocromo.
Segundo monocromo de Rosa. OST.

Claroscuro de Luz Tortosa
Copia de Perrault de Mónica. OST.



Copia de Godward de Ayelen en proceso. OST.


Copia en proceso del Patroclo de David, de Nati Monserrat.OST.

Primer monocromo en óleo de Julia Gargiulo

Segundo claroscuro de Ruben

Segundo monocromo en oleo de Matias